Mantener el peso en un viaje de verano ?>

Mantener el peso en un viaje de verano

En ocasiones, no podemos llevar nuestra dieta allá donde vayamos. Podemos intentar evitar el impacto que tenga comer cualquier tipo de alimento llevando con nosotros complementos alimenticios que hayamos escogido a conciencia, pero no deberíamos mantenernos a base de ellos.

Por ejemplo, si nos vamos de crucero, no vamos a poder escaparnos a comer en un sitio escogido por nosotros mismos. De hecho, en este tipo de casos, suelen ofrecerse comidas a base de buffets. Y aquí, no nos vamos a engañar: la tentación es enorme. En desayunos, comidas, meriendas y cenas, se sirve bollería, postres con un alto contenido en azúcar y otro tipo de alimentos que no le convienen a tu línea.

Sin embargo, sí puedes optar por algunas elecciones que reducirán en la medida de lo posible una subida de peso. Por ejemplo, escoge cereales integrales para desayunar, ya que su alto contenido en fibra contribuirá a saciarte cuanto antes, y te dará la energía suficiente para aguantar horas hasta el almuerzo y la comida. Acompáñalos de fruta fresca, un yogur desnatado y un té o un café. Evita el azúcar y usa edulcorante o estevia para que sea incluso más sano.

En el almuerzo, hazte con una buena ensalada, que sea variada y, a poder ser, acompañada de pescado. Pero si estás en una zona en la que te dan a probar un plato típico, tampoco es necesario que lo rechaces; cómelo en una pequeña porción, o bien, compensa más tarde con un poco de ejercicio. Sentadillas se pueden hacer en cualquier lugar…

Si vas a realizar excursiones, lleva contigo sándwiches de jamón de pavo y de queso light. Así, ante cualquier ataque de hambre, evitarás caer en tentaciones de las que te arrepentirías más tarde.

Para merendar, si no tienes mucha hambre, opta por un zumo natural, una infusión o un té helado. Si necesitas algo que llene más, las piezas de fruta serán tus mejores opciones.

Para cenar, lo ideal sería que consumieras verdura con algo de proteína, como pescado o carne. Y, sobre todo, acompaña con agua para beber. Si te parece poca cosa, pide agua con una rodaja de limón y con hielo.

Aprovecha el tiempo libre para hacer ejercicio, como caminar, ir en bicicleta o nadar en la piscina o el mar, y no tendrás que preocuparte de tu alimentación este verano.

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